5 pasos para ordenar tu casa en un día
1. ¿Por dónde empiezo?
Evitá el vértigo de enfrentarte a la casa entera dividiéndola mentalmente por partes. Primero los cajones de la cocina, luego, el baño, el cuarto de los niños, la despensa. Si te concentrás en una zona, ya habrás dado el primer paso. Después agarras una carrerilla y continuas por el resto de la casa.
2. Despeja el recibidor
Es la primera estancia que vemos al abrir la puerta, donde dejamos esos objetos imprescindibles para salir a la calle (las llaves, el abrigo, el bolso) y que suele ser un pequeño caos. ¿Llegaste tarde a la oficina porque no encontrabas las llaves del auto? Poné un pequeño mueble o estante para dejar las llaves. Si ya tenes, organiza todo eso: tirá las llaves que no sepas de qué son, clasifica las cartas, deshacete de los post it de hace tres meses, poné un recipiente para las monedas y evitá que se acumulen decenas de las de cinco céntimos que no tienen mucha utilidad. Si tenés un armario ropero, deja solo los abrigos de uso diario. Los de bodas, bautismos y comuniones, al dormitorio. ¿Tenés un perchero? Deja solo un abrigo por cada miembro de la familia. Si son muchos, poné otro perchero.

3. Documentos, a mano
Cerrá los ojos y pensá: ¿encontrarías a la primera los recibos del gas, el seguro médico, pago de impuestos municipales y la invitación del cumple del mejor amigo de tu hija? Las autoras sugieren un ‘Centro de Control’: un cajón o una parte de una habitación donde almacenes todo eso. Reúne todos los documentos, clasifica y tira los justificantes de impuestos pagados hace 10 años. Ahora agrupa los que desees guardar y poneles un cartelito identificativo: ‘casa’, ‘cole’, ‘médicos’. Suena largo, pero se ejecuta en un “flash”. De paso, ya que estamos en 2020, pedí que te envíen todas las facturas posibles vía online. Te vas a evitar toneladas de papel. Tu casa te va a agradecer y el Amazonas, también.
4. Cocina lista
¿Quién no envidia las cocinas de la tele, tan amplias, relucientes y con todo lo necesario a mano? De entrada, la encimera es un espacio de trabajo, no un almacén para correo, llaves o libros. Limpiá y mantenela así siempre. Ahora nos toca meter mano a las vajillas: vasos y platos cerca del fregadero, ollas y sartenes, cerca de los hornos. De paso, examiná todo. ¿Tenés 8 vasos y son solo dos? ¿La vajilla es un catálogo de platos de los últimos 10 años, porque has ido comprando según se rompían? ¿Tienes electrodomésticos que no usas? Haz un lote con lo que no uses y dónalo. Ganarás espacio. Y con más espacio, es más fácil mantener el orden.
5. La heladera no es una pintura de Picaso
¿A quién no le hacen gracia los imanes? El problema es cuando acumulas setenta en la puerta de la heladera. Sí, son recuerdos de viajes y da pena tirarlos. La solución: forra la puerta interior de algún armario con una plancha metálica y pégalos allí. Deja en la heladera los indispensables para la lista de la compra. Y quita los trescientos post it con notas de aviso. Ya hay aplicaciones móviles para eso. Una vez más, gracias de parte del Amazonas por ayudar a no deforestarlo.
