1. Antes de empaquetar, haz limpieza. Deshazte de todo lo que ya no te gusta o no vayas a querer. No tiene ningún sentido que te lleves cosas innecesarias, ¡el espacio que ocupen en el camión de flete es dinero!

 

2. Pinta antes de mudarte. Si has decidido dar a tu nuevo espacio una capa de pintura, no lo dudes: hazlo antes de colocar todas tus cosas. El motivo más obvio es que resulta mucho más fácil pintar una casa vacía que una llena de muebles. Otra razón importante para hacerlo es la satisfacción de eliminar esta tarea cuanto antes de la agenda. Asimismo, si hay otras tareas de este estilo en tu lista (cambiar suelos, por ejemplo), procura llevarla a cabo antes de mudarte. Ahorrarás en tiempo, incomodidades y esfuerzo una vez te hayas trasladado.

 

3. Infórmate antes de contratar los servicios para tu nuevo hogar. En función de dónde esté ubicada tu futura vivienda, habrá más o menos opciones de proveedores de servicios, como la línea de teléfono o internet. Si dispones de varias opciones, tómate el tiempo que necesites para preguntar e informarte bien antes de comprometerte con uno de ellos, ya que es posible que la empresa que tan buen servicio te ofreció en tu antigua residencia no tenga la mejor infraestructura en tu nueva zona.

 

4. Agregá ‘comprar plantas’ al principio de tu lista de tareas pendientes. Puede parecer una tontería, pero cuando uno ha llenado un hogar de plantas que ha cuidado con mucho cariño durante años, la idea de empezar de cero en este aspecto resulta un tanto deprimente. Si no te las puedes llevar, regálalas, pero conserva tus maceteros favoritos, algo que hará que escoger las plantas para tu nuevo espacio sea mucho más sencillo, barato y agradable.

Una vez en tu nuevo hogar, podría parecerte lógico aplazar la compra de nuevas plantas con el lío que tienes encima, pero es aconsejable convertirlo en una prioridad. ¿Por qué? Para empezar porque las plantas de interior limpian el aire, lo cual es ideal si has utilizado pinturas o has instalado suelos con compuestos volátiles. Pero, por encima de todo, lo más importante es que las plantas harán que te sientas enseguida como en casa.

 

5. Tira algunas cosas más incluso después de mudarte. No importa cuán exhaustiva haya sido la limpieza que has hecho antes de empaquetarlo todo. A veces, algunas de las cosas que has decidido traerte a la nueva casa con el mayor convencimiento resulta que no encajan en el nuevo espacio como esperabas. Intenta que eso no te frustre demasiado y tómatelo como ley de vida. Véndelas, regálalas a un amigo o, si realmente las tienes un cariño especial, quédatelas. Pero solo si dispones de espacio donde guardarlas.